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lunes, 11 de agosto de 2014

Sorpresa

"Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender. Es el deporte y el lujo específico del intelectual. Por eso su gesto gremial consiste en mirar al mundo con los ojos dilatados por la extrañeza. Todo en el mundo es extraño y es maravilloso para unas pupilas bien abiertas. Esto, maravillarse, es la delicia vedada al futbolista, y que, en cambio, lleva al intelectual por el mundo en perpetua embriaguez de visionario. Su atributo son los ojos en pasmo. Por eso los antiguos dieron a Minerva la lechuza, el pájaro con los ojos siempre deslumbrados."

José Ortega y Gasset. "La Rebelión de las Masas" (1929- 1937)

miércoles, 15 de enero de 2014

Lievegoed, el siglo XXI y la libertad

El otro día me topé con un interesante atrículo que está extendiéndose mucho por las redes sociales. Merece la pena leerlo.

Opino que es un acertado diagnóstico de una de las caras del problema al que hoy nos enfrentamos. Pero el problema en sí se centra en el dilema entre vivir desde lo reactivo, subconsciente y menos humano o fortelecer y desarrollar la parte más elevada del ser humano, la supraconsciente, su núcleo espiritual. Quizá al autor del artículo, como a otros que lo suscriben, le disgustaría leer términos del tipo "núcleo espiritual", o Yo Superior. Pero leamos dos parrafitos de las conclusiones del propio artículo:

"Para emprender una transformación profunda de nuestro mundo, para iniciar una auténtica Revolución que lo cambie todo y nos lleve a una realidad mejor, deberemos descender hasta las profundidades de nuestra psique, hasta la sala de máquinas, donde estan en marcha todos los mecanismos que determinan nuestras acciones y movimientos."

"Porque nuestra mente está programada por el Sistema.  Y por lo tanto, para cambiar ese Sistema que nos aprisiona, antes debemos desinstalarlo de nuestra mente."

¿A quién se refiere, con quién habla? No se dirije a nuestra mente, eso es seguro: ella, nuestra "sala de máquinas", está programada por el sistema y no lo entendería. No podría reaccionar. Un muy buen análisis de esta cuestión está desarrollado en esa joya que es "De la normalidad a la salud" de Georg Kühlewind. Está claro: la clave está en vivir como los capitanes del barco, y eso es incompatible con repetir lo conocido, con la pasividad, con ser llevados por las reacciones y los instintos.

Un día después de leer el artículo, leyendo unas conferencias pronunciadas por Bernard Lievegoed en 1967, recogidas en "Hacia el siglo XXI" (de IAO Arte Editorial), me topé con una previsión muy esclarecedora. Antes de copiarla, conviene aclarar que Lievegoed fue antropósofo, y desde la antroposofía se entienden "los vaivenes de la vida" como impulsados por una corriente que tiende a inflamar, a la grandilocuencia y la megalomanía, a vernos como Dioses; y otra contraria que tiende a la cristalización, a la materia fría y vacía, a sustituir los eventos y los seres individuales y verdaderos por moldes (personas como copias en cadena en vez de individuos únicos). En medio está el Ser Humano, que participa de esos dos mundos pero ha de equilibrarlos con su esfuerzo y con la ayuda de las fuerzas benévolas (con Cristo a la cabeza). Esas fuerzas extremas se ven en antroposofía como seres espirituales que actúan e influyen en el alma de los seres humanos para su perdición. El correspondiente a la inflamación es llamado Lucifer, el capitán de las fuerzas de cristalización, Ahriman. Espero que esta terminología no embarulle el mensaje que copio debajo, ni impida ver su relación con el artículo de arriba.

"Ahriman tratará de eliminar la libertad de la voluntad concedida por los dioses después del año 1500. Ahriman se está preparando. Trata de eliminar la libre voluntad y lo hace por diferentes vías muy inteligentes. Lo hace a través del procesamiento de datos, como ahora decimos, trabajando con la mecanización de la información, mediante operaciones de cálculo y cosas por el estilo.

Lo que está haciendo es tratar de recolectar información para después establecer un atajo desde la información a la decisión. Quiere decirnos que, cuando ésta y ésta es la información, sólo se puede hacer esto y esto; todas las demás opciones son erróneas.

Pero llegar a una decisión verdadera significa que debemos tener la capacidad de la Imaginación también para nosotros mismos. Nosotros tenemos que tener la información, lo que significa que somos nosotros los que creamos la imagen acerca de la cuestión tratada. Entonces tenemos que desarrollar la consideración o el buen juicio, que es la fuerza de la Inspiración. Sólo entonces debemos llegar a la decisión, ya en parte Intuición. Es en el paso intermedio del buen juicio, de la ponderación, en el que el ser humano puede ser creativo.

Creatividad significa que todo lo que nos ha llegado como información, como datos, como hechos, debe ser interpretado y considerado de nuevo por nuestras fuerzas más profundas. Tenemos que tomar las decisiones desde la condiciones dadas en ese momento. Será sólo entonces cuando nuestro juicio tendrá la fuerza suficiente para resistir a Ahriman: cuando venga de la Inspiración, del espíritu. Desde el espíritu significa para nosotros desde las fuerzas del Cristo etérico, quien nos dirige palabras de consuelo en las profundidades de nuestras almas. Sólo ahora puede esa Intuición alcanzar la voluntad para el actuar. Cuando ocurra, sabremos qué hacer en el campo de lo social en el cual trabajamos y vivimos."

Esto fue pronunciado en 1967. Hoy, me encuentro con esta noticia y ya no me extraña.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Poesía como Arte.

Precioso, cortito, pero hondo, muy hondo, el artículo de Natalia Carbajosa. Podría referirse solamente a la poesía como "disciplina literaria", pero cuando se entiende la poesía como arte, y el arte como algo más elevado, como método de captar y método de investigar, la mirada cambia.

"Lo que singulariza a estos autores, según mi criterio de lectora, es su capacidad para hacer del lenguaje, en primer lugar, lenguaje, y no otra cosa; para hacernos caer en la cuenta de que las palabras tienen peso, volumen, sonido. Y solo cuando esa delicada operación se ha realizado con éxito, esto es, cuando en lugar de invitarnos a pasar fugazmente por las palabras como si fueran transparentes, nos obligan a detenernos un rato largo sobre ellas, solo entonces detona el pensamiento que contienen con un vigor inesperado que se nos antoja nuevo y antiguo a la vez. Sostenemos entonces las palabras en el cuenco de las manos como quien acabara de descubrir un tesoro y lo mantiene así, tembloroso y precario, en medio de la nada." Natalia Carbajosa

Un botón de muestra:


"Yo, que no desconozco los grandes temas del siglo, y estoy atento a eso que llaman la coyuntura histórica, y acepto la gran patética de mi tiempo y quiero ayudar, en lo que me sea posible y aún bastante más, al hombre de estos días, tantas veces puesto en el filo de la navaja, no me dejo asustar por los profesionales de la angustia, y busco en la gran peripecia humana, tantas veces mágica aventura, tantas veces sueños espléndidos y mitos trágicos, la razón de continuar." Álvaro Cunqueiro (1911-1981). 

A disfrutar:

http://www.jotdown.es/2013/11/poesia-lenguaje-pensamiento-poetas-y-no-poetas/ 

sábado, 4 de mayo de 2013

Un fragmento de Un Fragmento de Vida

Estaban casi dormidos, cuando Mary dijo, de pronto:

- ¿No te parece raro, Edward? Anoche tú me dijiste unas cosas tan bonitas, y yo hoy en cambio te he contado las tristes aventuras de ese pobre viejo.

- No sé -contestó Edward como entre sueños-. En los muros de la iglesia grande del cerro vi toda clase de monstruos con extrañas muecas, tallados en la piedra.


Arthur Machen. 'Un fragmento de vida'.


lunes, 8 de abril de 2013

Escuchar a las personas como a una obra de arte

Me gustaría dedicarle una entrada completa y algo más detallada a Bernard Lievegoed. Como los tiempos que corren (por mi vida, y creo que por la de mucha más gente) son bastante ajetreados, dudo poder sentarme un par de horas a recopilar información y redactar algo decente que pueda dar una imagen decente de tal personalidad. Así que me conformo por hoy con recomendar indagar en él, a través de sus libros. Por ejemplo, con las dos maravillas de la pequeña pero suculenta editorial IAO.

“Quizá podemos dejar a un lado los enfrentamientos egoístas, viviendo con nuestra alma como si fuese un oído orientado al mundo, escuchando a las personas como escuchamos una obra de arte, como escuchamos una sinfonía o una pieza de Bach, para que aquello que se esconde tras las personas sea revelado. Y podemos tratar de dar algunas respuestas desde nuestra compasión y nuestra simpatía para con la humanidad.” .- Bernard Lievegoed.


lunes, 26 de noviembre de 2012

Atención presente

¿Qué es la atención?

Casi diría que todo lo que tenemos, todo lo que experimentamos... Quizá no todo, pero casi.

"Todas las cosas, los pensamientos, los fenómenos, que encontramos -lo que pasa en nuestra consciencia, de lo que nos damos cuenta- son atención que tiene la forma de aquello con lo que nos encontramos."

Georg Kühlewind

Profundizar en esto, meditarlo, es toda una experiencia. Una experiencia interior y reveladora. Puede cambiar muchas cosas en uno. Para empezar, conduce directamente al presente. Estar presente, ser una presencia. El presente no es un instante de tiempo, eso es una falacia intelectual. La experiencia dice lo contrario: el presente, vivenciado, revela lo que es: el absoluto, la eternidad, la realidad. Y refleja otra cosa: casi nunca estamos presentes.

Todo lo que está en nuestra consciencia es atención, si la atención se tiene por objeto a sí misma (si prestamos atención a la propia atención) obtendremos el presente.

¿Qué es atención? Podemos captar un soplo de su esencia con la bendita etimología.

¿Una experiencia mística, el presente? Absurdo prejuicio: es la experiencia más maravillosamente mundana que existe.


lunes, 8 de octubre de 2012

Hay otros mundos, pero están en éste.

Es asombroso hasta qué punto buscamos irracionalmente (o subconscientemente) la seguridad, sobre todo sorprende cuando uno comprende que ese anhelo es imposible de satisfacer, y que la vida es un proceso y no un conjunto de fases estáticas (y "seguras"). Una de las formas de pretender lograr esa seguridad es mediante la capacidad de formarnos una idea del mundo más o menos acabada y completa.

Pero sólo con estar atentos, con ganar en lucidez, atención y consciencia resulta obvio que una imagen del mundo adecuada a uno mismo debe ser, en sí misa, un proceso: cambiante y fluida sin pausa.

Por ejemplo, uno puede tener en mente una imagen más o menos cerrada del mundo adecuada a los conceptos que hoy rigen la sociedad occidental, como método científico, mecanicismo, materialismo, el concepto de "científicamente demostrado", etc. En mi opinión, todo esto es ya caduco y forma parte del paradigma del pasado, pero persiste fuertemente hoy. A veces basta con preguntarse qué comprensión del mundo tienen o tenían personajes admirados precisamente por sus cualidades en materia de  dicha comprensión del mundo, para darse cuenta de que es muy posible que se nos escapen muchas cosas, y que ciertamente hay otros mundos, pero están en éste.

Leyendo una biografía de Rudolf Steiner, escrita por Gary Lachman, y que estoy disfrutando como un enano, se encuentra uno con reflexiones del tipo: "¿qué comprensión tenía Goethe del mundo?" Goethe, nada menos:

jueves, 20 de septiembre de 2012

Arquitectura, música, arte, belleza.

Hay días en que apenas puede uno levantar la mirada de los propios pies, días en que los obstáculos cotidianos parecen insalvables, días en que la realidad social, las penas e injusticias del mundo en que vivimos gritan dentro de uno más fuerte que cualquier otra cosa. Hay días en que la perspectiva del resto de nuestras vidas es sombría, y apenas hay rastro de que un rayo de luz vaya a atravesar el cielo encapotado que cubre el ánimo.

Pero incluso en esos días, son innumerables los caminos que pueden abrirse en cualquier instante, en cualquier grieta entre dos nubes negras.

"Cada instante es una puerta por la que el Mesías puede entrar". Walter Benjamin

He aquí uno de esos caminos, o más bien una insinuación de uno de esos caminos; algo que insufla un aroma que le hace a uno confortarse en esos días sombríos y, si bien no dispersa las nubes, al menos asegura que pueden ser fácilmente disueltas. Y que lo serán. Insinuemos un camino, pues:

"La arquitectura es música congelada." Friedrich von Schelling

"Al oír la música de Bach tengo la sensación de que la eterna armonía habla consigo misma, como debe haber sucedido en el seno de Dios poco antes de la creación del mundo." Johann Wolfgang Goethe


La belleza y profundidad del Arte se le pueden a uno revelar en cualquier momento, todos hemos tenido visos de ello. Cine, pintura, escultura, poesía, teatro... Y cuando uno llega a ese estado, ¿qué son ante esa grandiosidad las pequeñas tribulaciones puntuales, diarias; qué puede una pena efímera ante la eterna majestuosidad de los colosales templos egipcios?

Y éste es sólo un camino, de los innumerables que hay...


martes, 18 de septiembre de 2012

Terrenal. Espiritual.

En nuestra época (presuntuosa donde las haya) suele atribuirse a la ignorancia de los pueblos antiguos su fijación por el culto, por los ritos y en general por lo que está más allá de lo material y obvio. Así, suele achacarse al miedo a lo desconocido la importancia dada a los ritos de defunción. Cuanto más leo, más en desacuerdo estoy. No puedo evitar creer detectar algo más en ello.

Hoy, por ejemplo. Cita de 'La Arquitectura', de G. W. F. Hegel:

" Del mismo modo que la agricultura ha transformado la vida nómada en un género de vida estable y sedentario, las tumbas, los enterramientos y el culto de los muertos han contribuido a reunir a los hombres y han llegado a ser, incluso para los que sin propiedades, no llevaban una vida estable, lugares de reunión, lugares sagrados que eran defendidos y que por nada del mundo se dejarían arrebatar. Así, por ejemplo, según Herodoto (II, c. 126- 127), Darío, viendo a los escitas evitar el combate, envió un mensajero ante su rey para que le dijera que, si se creía suficientemente fuerte para resistir, no tenía más que aprestarse para el combate; si no, le bastaba con reconocer a Darío como soberano; a lo cual habría respondido Idantirso que los escitas, al no poseer ciudades ni campos, nada tenían que defender y que Darío, en consecuencia, nada tenía que destruir; pero que si Darío estaba totalmente decidido a presentar batalla, bastaba con que la emprendiera contra las tumbas de sus padres: entonces vería si los escitas sabían batirse para defenderlas. "

lunes, 20 de agosto de 2012

La joya de la diversidad

Del libro Antimanual de Filosofía, de Michel Onfray, se extraen auténticas joyas en forma de citas de otros filósofos de la historia. Todo evento es potencial fuente de provecho, más allá de su apariencia inmediata. Forzando un poco la anterior afirmación, pues un libro no es un evento único, el libro de Onfray citado, que es en sí bastante mediocre, a mi parecer, es fuente de muy interesantes reflexiones.

No pretendo escribir una crítica sobre el libro, sino introducir mi propuesta de ir incluyendo algunas de las citas de ahí aparecen, y que irán goteando por aquí de cuando en cuando.

Empezamos con una de Montaigne.

"Que nada bárbaro o salvaje hay en aquella nación, según lo que me han contado, sino que cada cual considera bárbaro lo que no pertenece a sus costumbres. Ciertamente parece que no tenemos más punto de vista sobre la verdad y la razón que el modelo y la idea de las opiniones y usos del país en el que estamos. Allí está siempre la religión perfecta, el gobierno perfecto, la práctica perfecta y acabada de todo. Tan salvajes son como los frutos a los que llamamos salvajes por haberlos producido la naturaleza por sí misma y en su normal evolución: cuanto en verdad, mejor haríamos en llamar salvajes a los que hemos alterado con nuestras artes, desviándolos del orden común.

Tres de ellos, ignorantes de lo que costará algún día a su tranquilidad y ventura, el conocer las corrupciones de acá, y de que de este trato les vendrá la ruina, la cual supongo se habrá iniciado ya, bien míseros por haberse dejado engañar por el deseo de la novedad y haber abandonado la dulzura de su cielo para venir a ver el nuestro, fueron a Ruán, en la época en que nuestro difunto rey Carlos IX allí estaba. El rey hablóles largo tiempo; y se les mostró nuestra manera de ser, nuestra pompa, la forma de una hermosa ciudad. Tras esto, alguien pidió su opinión, queriendo saber qué les había parecido más admirable; respondieron tres cosas, de las cuales he olvidado la tercera, lo que lamento profundamente; mas aún conservo dos en la memoria. Dijeron que, en primer lugar, hallaban muy extraño que tantos hombres grandes y fuertes, barbados y armados, como rodeaban al rey (parece ser que hablaban de su guardia suiza) se sometieran y obedecieran a un niño, en lugar de elegir mejor a alguno de ellos para mandar; en segundo (tienen una manera de hablar tal que llaman a los hombres mitad unos de otros), que habían observado que había entre nosotros, hombres ricos y colmados de toda suerte de comodidades mientras sus mitades mendigaban a sus puertas, descarnados de hambre y pobreza; y que hallaban extraño que esas mitades menesterosas pudieran sufrir tal injusticia sin acogotar a los otros y sin pegar fuego a sus casas.

Hablé largo tiempo con uno de ellos; mas tenía un intérprete que me seguía tan mal y era tan necio e inepto para entender mis ideas que no pude disfrutar con él. Cuando le pregunté qué ventaja obtenía con la superioridad de la que gozaba sobre los suyos (pues era un capitán y nuestros marineros llamábanle rey), díjome que era el primero en marchar a la guerra; a la pregunta de cuántos hombres lo seguían, mostróme una extensión de tierra, para significar que eran tantos como podían caber en tal espacio, pudiendo ser unos cuatro mil o cinco mil hombres; a la de si fuera de la guerra expiraba toda su autoridad, contestó que le quedaba el hecho de que cuando visitaba los pueblos que de él dependían, abríanle senderos a través de la vegetación de sus bosques por donde pudiera pasar cómodamente. No está mal todo esto: mas ¡qué decís! ¡No llevan calzas!"

Michel de Montaigne (1533- 1592).


¿Será esto a lo que llaman tolerancia, y se oye a todas horas y no se ve por ninguna parte?


Humildad y sentido común, para entender y respetar la diversidad. Nada menos.

lunes, 18 de junio de 2012

¿Ninguno de ustedes sabe leer?

De la biografía de Jiddu Krishnamurti escrita por su amiga Pupul Jayakar, la siguiente anécdota, que por cierto da lugar por sí sola a bastantes reflexiones y consideraciones, así que cada uno que obtenga las suyas:

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Tanto a Aldous Huxley como a su primera esposa María les gustaba ir de picnic, igual que a Krishnamurti. Cuando a finales de los 30, Anita Loos, escritora en Los Ángeles, relató un incidente que, como ella lo decía, "podía haber sucedido en Alicia en el País de las Maravillas". En uno de los picnic, los invitados eran Huxley, Krishnamurti, Greta Garbo, que vestía unos pantalones gastados y un sombrero abollado, Charlie Chaplin y su hermosa esposa Paulette Goddard vestida con un conjunto mexicano popular, Bertrand Russell [a quien Anita Loos describía como "un duendecillo de juerga"], y el escritor Christopher Isherwood.


Como no encontraban un lugar adecuado para el picnic, decidieron bajar al polvoriento lecho del río Los Ángeles. Mientras preparaban sus comidas especiales: Greta Garbo llevaba un manojo de vegetales crudos; Goddard, su botella de champán y su caviar; Krishnamurti su arroz; de pronto apareció un policía corpulento y les preguntó: "¿Qué diablos están haciendo aquí?".

Interrumpieron todos sus preparativos, "asombrados y silenciosos", mientras llegaba el sheriff con una pistola. "¿Nadie de esta pandilla sabe leer?", preguntó a Aldous Huxley señalando el letrero que decía: "Prohibido el paso". Huxley le pidió disculpas al sheriff, prometiendo limpiar el lugar y dejar limpio el lecho del río igual que lo habían encontrado. El sheriff, muy enojado, le dijo a Huxley: "¡Andando, y eso significa ahora!". Huxley, pensando que podía calmar al sheriff mencionando algunas de las celebridades, señaló a Charlie Chaplin y a Greta Garbo. "¡No me salgan con eso!", gruñó el sheriff. "He visto a estas estrellas en las películas y ninguno de ellos pertenece a esa élite. ¡Fuera de aquí, vagos, o arrestaré a todo el grupo!". Según cuenta Anita Loos: "Guardamos nuestras tiendas como árabes y rápidamente nos escabullimos...".
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La autora cita una obra de Anita Loos como referencia: Kiss Hollywood Goodbye.

El destacado en negrita, y evidentemente los enlaces, son míos. Tremendo.